-Mírate al espejo y lo sabrás.
¿Qué es el Espejo?
El hombre señalo hacia el rincón el cuadro postrado en la pared- ese es un espejo.
¿Ese espejo sabrá quién soy yo?
-Si sabrá muchas cosas, que aun tú no sabes de ti.
¿Acaso ese objeto tiene más sabiduría que un ser viviente? - bajo el espejo y lo apoyo verticalmente erguido sobre el suelo.-
-No tiene sabiduría, la sabiduría lo tiene el humano.
¿Entonces porque me mandas a él preguntarle sobre quién soy yo?, ¿Porque tú, el que tiene sabiduría no me puedes responder?
-Ese objeto fue hecho por un ser sabio.
Me acercare. ¿Ese soy yo?
-Sí, ese eres tú, ahora ya sabes quién eres.
Está muy confuso.
-¿Dime qué ves?
Lo que veo es algo parecido a ti, piel blanca, ojos azules, cabello corto laceo, un cuerpo desnudo, el dorso fornido de un hombre que ha practicado mucho ejercicio.
-Si ese eres tú, pero físicamente, ahora dime qué más ves, trata de ver por dentro lo que tiene.
¿Tengo que abrir este cuadro?
-No.
¿Cómo haré para saber que hay detrás de lo físico? ¿me tengo que despellejar?
-No tienes que despellejarte, eso te lastimara, eso lo hará el medico con su bisturí cuando estés muerto. Fácil, observarte muy bien, y trata de ver que hay detrás de esos ojos azules.
No siento que sea fácil, pero lo intentare.
-Toma tu tiempo.
Vivo sin cuestiones de porque nací, tengo sueños o los tuve pero ya no están conmigo. No tengo una meta; pues ya la perdí, tengo frustraciones, pero sé que hice lo correcto. El niño no tiene la culpa de mi presente, es la sociedad corrupta en la que vivo, fue ella que quiso que no avanzara.
Quería salir de estos dieciséis estados, ¡salir de Berlín! hacer mis investigaciones como Cirujano.
Una noche en mi turno de médico, del cual deje mi familia a un lado, ya que paraba todo el día ahí, llego un niño del cual se debatía entre la vida y la muerte, en ese entonces me aliste y prepare para ir a auxiliarlo, ya había analizado todo, era un trabajo sumamente difícil, sabía que ningún cirujano de este hospital podría hacerlo, oh sí! solo yo podría, yo que aspira en ese entonces para jefe de sección , no soy egoísta, no lo seré con el niño, y con mis compañeros, pero los años que trabajo sabia y reconocía el potencial de cada uno, como ellos estaban confiados en que yo podría hacer tal trabajo y que tendría éxito, como siempre lo tuve, porque para un médico la vida es lo más importante.No distingue razas, sistema económico, sociedad, etc.
A mitad del tratamiento, el director del hospital me manda a llamar y me da la orden que me dirija hacia otra sala, donde yacía el presidente, si un presidente del cual todos suponemos que puede realizar cambios a este país, pero no es así, es uno más del montón que se mete a la presidencia para su propio bienestar. Él también se debatía entre la vida y la muerte, pero yo preferí seguir con mi operación con el niño, no dejaría a este paciente que llego antes que la otra persona; no me importaba si era el mismísimo dios, reina, rey, mi madre o padre. Estoy a la mitad del camino para hacerle seguir en el camino de la vida, y no de la muerte.
Era lo correcto en ese momento, no iba a discriminar la vida del niño. Al acabar, sentí un gran alivio, una vida más seguirá viviendo.
Quien sabe si este niño podría ser el nuevo presidente y mucho más generoso que el actual o con los pasados.
Pero la mala fue que el otro paciente que el director me había mandado y yo desobedecí por mis principios, había muerto.
El Director me llamo y me dijo: "Olvídate de todas tus investigaciones, de un puesto mejor en este país.Te di una orden, y preferiste salvar a un estúpido niño pobre sin familia, familia cuya sangre fluía sangre judía."
Y fue así que lo perdí todo y sentí lo injusto de esta vida.
Ser médico me gusta y como vuelvo a recalcar, no me arrepiento haber dejado mis investigaciones, si es con eso salve a alguien.
Gracias a este espejo, acabo de recordar de quien soy, y por qué vivo
Yo soy yo, y la sociedad y nadie me cambiara.
Vivo, porque para mí, la vida es lo más importante que cualquier título, dinero o ascenso. Porque soy Médico y un ser pensante con Sabiduría
Soy el doctor Ato.
-Que bueno, si ese eres tu Ato, un médico simple, sincero, bondadoso y luchador, el que sus pacientes tanto aman y admiran.
Quien iba a pensar que este cuadro con vidrio me diría ¿Quién soy yo?.
-No juzgues las cosas a simple vista.
Me disculpa por lo de antes.
-No te preocupes.
Yo soy yo, Y tú ¿Quién eres?
Fuente : Monster.

