Días que por ti no volverán porque te conocí allí, en el momento que iba a morir sin nada y sin nadie.
Quizàs una tarde que no olvidare fue la hora bendita, exacta, que te vi y mire tus ojos finos, unos ojos de ángel, esos ojos jazmín. Me cegué al ver tanta belleza…Desde allí pase los minutos con el pensamiento en tu nombre, el viento lo gritaba y me lo susurraba, y así pasó el tiempo…totalmente enamorado.
¡Aquí, cuyo escritor! aquí se manifiesta incomprensible y corriente, humano, instintivo, apacible, agónico, vivaz y sórdido, burdo, tal vez vacuo de entendimiento, pero lleno de palabras a expresar y emitir, gritando, cantando, escribiendo, pintando, actuando y siempre esperando, esperando volver a sentir algo igual, esperando volver estar enamorado.
Tu partiste de mi vista, pero el primer amor nunca se olvida.
Por eso, siempre odiare la muerte, y con el destino, pues me siento frustrado ya que me enseño una hermosa historia que recordar y de final, màs triste que el payaso Jocker, recibí .
Días que por ti no volverán porque te conocí allí, cuando estabas físicamente viva.
Ya eres parte de mi corazón, y el corazón no olvida, la mente sí.
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