sábado, 13 de febrero de 2016


Vilaug



Palabras del autor:

¡Viva el sexo!¡Viva la comida!¡Viva mi metal!¡Viva el odio!¡Viva el perezoso astuto!¡Viva la tristeza!¡Viva Vilaug!

¡Viva los 7 pecados!

Creo que las historias no pueden partir de un titulo, o con un final ya pensado, creo que se debe escribir cómo cuando uno se embarca en una aventura y va por sucesos que lo sorprendan, por cosas fuera de lo común, por la adrenalina, a divertirse por las cosas que se encuentra en el camino, por las decisiones que nos ponen entre la espada y la pared o sino a un punto con dos caminos. Todos pensamos diferente.
Yo escribo para mí y para las personas que me quieren.
Personas que me perdonan por mis errores garrafales de ortografía y que me motivan a seguir mejorando.
Solo con escucharlos que han leído algo escrito por mi, es suficiente para avanzar. Por supuesto un comentario o varios no vendrían mal...

Suelo estar corto de tiempo, vivo en la sociedad y soy parte de ella. Voy a la universidad y trabajo, y el tiempo para mi hobby es muy escaso.

Me he propuesto publicar mensualmente a base de mi horario, y continuar esta historia.

Las ideas vienen, y el papel con el lápiz desaparecen...

Capitulo 1
Parte 1 -El encuentro


El frió rozaba mi piel y podía sentirlo, cada vez mis sentidos se volvían más comunes, más humanos, sentir eso, al parecer me alegraba.

Pero este frió es más intenso, creo que la palabra para describirlo sería “helado” este lugar debería ser la gran nevera del mundo de la cual todos hablan. Este frió es como aquella noche.

Él debe haberme maldecido ese día por interrumpirlo, pero esa situación hizo que volviera a mi realidad. No obstante, no lo demostró y actuó con sigilo.

Seguro ha de estar en este lugar, de todas maneras íbamos al mismo destino con aquella muchacha que salve.
Camine unos pasos más y me encontré con la séptima biblioteca, alias “la olvidada”. Esta era la segunda aparte de la sexta, en contener libros físicos.
De ella escuchaba muchas historias de terror; desapariciones de personas, gritos, manchas de sangre, etc. Y por eso la gente no iba y de esa manera fue abandonada.

Para mí, ese lugar sería un sitio acogedor para cuando uno quiera estar solo, ya que nada fuera de lo común podría sorprenderme, eso pensaba…

Al entrar, todo cambio; me lleve una contradicción.

Al avanzar dentro me encontré con una silueta de mujer. Su físico no era como que para un hombre se pueda quedar enamorado a primera vista, tenía el aspecto parecido a Erzsébet Báthory; plana y cachetona. Su aspecto no tenía mucha gracia concebida, así que espero no recurra en búsqueda de la belleza cómo lo hizo esa condesa de Hungría. Se encontraba sentada y leyendo un libro, como toda persona que visita una biblioteca. Ese libro que sostenía, lo conocía. Era Vajda, el príncipe inmortal  escrito por Carolina Andújar, el que trataba de los seres chupa sangra, vampiros.

Desde ver a alguien dentro de este lugar hasta saber que aún se leen ese tipo de historias, todo ese conjunto de sucesos me sorprendió.

Ese tipo de historias tuvo su moda hace 2 siglos atrás, así que nadie recordaba de ello, y todos estaban fundidos a temas más reales para sus ojos y sucesos que atravesaba la humanidad contra la naturaleza.

En cambio, ella estaba bien metida en la lectura que ni se había percatado de mi presencia.

Estando al frente me puse a jugar con mi mente, tratando de adivinar cómo habría sido su vida de esta alma y el motivo de la que la tenía en la agonía… para estar leyendo esas historias de vampiros. Ya que esa noche fue tan fugaz que no pensé en hacerlo, ahora es el momento.

La chica esta sola, se ha criado en un mundo normal, pero no la había criado nadie. Se encontraba sola en un inmenso mundo; la lectura. Y se sentía sola conectada a ese mundo distinta a otros(as). En su mundo solamente flotaba la soledad… y esas historias oscuras…había sido abandonada en mi mundo y por eso viajaba a un lugar hermoso llamado mundo de letras, pero su corazón no se despejaba de la realidad.

Eso pensé, y me dispuse a interrumpir su lectura, aunque esta ya estaba en su fin.

Hola… Historias de vampiros en un lugar como este... – mientras ella cerraba el libro como acto de culminación de su lectura.

Los libros pueden trasladarme a un mundo ficcioso en la que no estoy físicamente –dijo.

Incluso el cielo azul que aparecía, la luz deslumbrante que atravesaban  los cristales… se reflejaban en los ojos de la chica como si fueran un espejismo.  

En un mundo de letras te veo, eso es genial-  le dije- ¿El mundo real no te gusta?

No lo sé – contesto, luego de una prolongada meditación. -¿Quién eres?

No entendí la pregunta y apresurada mente le di una respuesta tartamudeando

-Yo… pues, esto… ¡Soy ese! … Vilaug.

-¡Qué raro eres!- y una mínima dibujada sonrisa presencie

Sabía muy bien que ella no preguntaba quién era yo realmente, ¿sería posible que me haya olvidado? bueno fue solo una vez que nos vimos, o seguro lo hizo por mis raras preguntas que las use para comprobar mi pre descripción de su personaje, al final había fallado, y quizás sea todo diferente a lo que pensé.

-¿Puedo tocar tu piel?

Eso si fue una rara pregunta por parte de ella. No sabía si decirle si o no.

-¿Para qué?

-Vamos, solo serán unos segundos, bájate un poco la pretina de los guantes- me sugirió.

-De acuerdo

Acto seguido extendí mi mano y ella poso sus yemas contra mi piel, y exclamo:

-¡Estas frió cómo un vampiro!

-Si estamos en la gran nevera del mundo, esos libros te andan afectando …


-No, Tú eres un VAMPIRO.

Eso es imposible, un humano no podría conocer mi verdadera identidad y mucho menos solo tocándome.

***

Dentro de los mares resurgí y con la ayuda de la naturaleza a tierra firme volví, y volví  despertar después de un prolongado tiempo.  El haber estado en coma, es decir, dormido, hizo que mi cuerpo rejuveneciera en vez de que envejeciera, por algo nos llaman “los inmortales”. Poseía un aspecto de niño de 8 años de edad y al parecer mis poderes fueron decayendo cómo lo hizo la alergia a la luz. Aún poseía esa debilidad pero era soportable. No eran los humanos los únicos en evolucionar y adaptarse, también nosotros pudimos. Gracias a eso, me fue más fácil adaptarme a la actual sociedad.


Desconozco y desconocemos ¿Por qué tuvimos que nacer en este mundo? ¿Cuál es claramente el lugar que pertenecemos  en la cadena alimenticia? ¿Son los seres humanos nuestro alimento?, hay muchas repuestas a estas primeras interrogantes pero ninguna me satisface.

Desperté en el siglo XXII y al parecer los vampiros sean estado extinguiendo. Esta la segunda vez que despierto y  no he tenido contacto con alguien igual a mí, algunos seguro se mantienen en cautiverio  sin sobresalir como lo han hecho varios inclusive yo mismo, u otros no habrán despertado. Solamente para seguir sobreviviendo junto a estos seres humanos.

Seres humanos que destruyen su propio hogar, un hogar que no me agradó ver y sentir. Los cambios de temperatura y el avance de la  tecnología, todo fue nuevo para mí.

Con el gran paso del tiempo, nuestra existencia  paso ser como mito para los seres humanos, olvidándose las existencias de las hermanas  Meroe y Panthia, desde el antiguo Egipto de las cuales ambas desconozco su paradero,  Vlad III Tepes quien cual escuche que lo llegaron a matar incinerado.
 Y recuerdo haber viajado un viernes 13 del año 1913, una noche con lagrimas cayendo, donde Peter Kurten,  los mismos humanos le pusieron el sobre nombre del “Vampiro de Dusseldorf”, ese día fue guillotinado y sus últimas palabras quedaron en mi :
“Después de que me decapiten podré oír por un momento el sonido de mi propia sangre al correr por mi cuello. Ese será el placer para terminar con todos los placeres. “

Llegue oír de otros pero no mantuve contacto para evitar ser descubierto en esa época, también ha existido varios fraudes como el más reconocido y escuchado,  John George Haigh, apodado como el “Vampiro de Londres”.

En conclusión esto es solo mitos, leyendas, historietas en la actualidad. 
Todo gracias al renacimiento de la Psiquiatría, ya que esta les dio una forma de tranquilidad a los humanos  sobre la existencia de los vampiros mediante mentiras, explicándoles el porqué de la peste de los chupa sangre; es decir, a nuestros actos vandálicos de sed de sangre, de sexo, de poder, etc.

Pues a nuestros compatriotas muertos a manos de ellos, les dijeron al mundo en cierta forma que fue una enfermedad psicológica, cómo el síndrome de Renfield, la Zoofagia, Vampirismo Clínico que es el síndrome en el estado más avanzado, y de esta manera nuestra existencia dejo de existir.

Yo mismo no sé mucho de lo que puedo hacer, ni resolver las interrogantes de mi existencia. Y mucho menos ahora.

Esta es una nueva historia de mi vida, en la cual comenzó al vivir con una familia humana que me adopto.  Sé que si quiero vivir con humanos no tendría que beber su sangre ya que con la mía bastaba, esta me proveerá más tiempo de vida que la de ellos y hasta que yo decida y analice el lugar adecuado caería a un sueño profundo hasta que sienta que debo despertar, , y esto se repetiría mientras viva.

Los detalles más importantes de esta época es la unificación de países para seguir sobreviviendo y reparar el daño causado.

Fue hace tres meses que comenzó mi viaje a una universidad de alta calidad de entre todos los países, situada en el continente de Oceanía. Para ser precisos en una isla donde el frio es una llama ardiente y está alejada de la sociedad. En la que estoy ahora.

¿Por qué un lugar así? , los alumnos con las mejores notas escogemos una de 3 islas, creadas por la ACU (Asociación de países unidos). Una es calurosa, otra es templada y la siguiente fría. Solo los mejores estudiantes pueden elegir, mientras los demás son asignados según las características y la inteligencia que portan. Para saber más de la historia que me había perdido, decidí hacer esto.
En una universidad encontraría más libros, y personas con altos conocimientos que podrían compartir esa información que necesitaba.


Mi madre humana, fue la única de mi familia con quien me despedí. Tome mi desayuno, luego partí hacia el muelle de Dusseldorf, no sin antes ver lágrimas de alegría, tristeza y un rostro de soledad en el futuro de mi madre.

El barco que aborde era un Titanic, tenía grandes dimensiones y tantas funciones que yo podría darme cuenta el avance de los humanos a través de la larga historia de estos.
Ya habiendo abordado, tenía que esperar los días para llegar a la gran nevera del mundo, esto se debía al recojo de prometedores alumnos a diferentes países, por eso lleve unos libros conmigo para evitar el aburrimiento, unos juegos también. Un modo diferente de distracción no estuvo demás.

Habiendo pasado algunos días, me encontraba fuera de los dormitorios, haciendo de Cupido a la luna y al mar, una pareja que solo en las noches se puede visualizar. Hasta que aquella noche llegue a escuchar unos pasos acercándose, lo primero que pensé que era algún trabajador… pero la curiosidad me gano y  me fui al encuentro para acabar con las ansias. Una mujer estaba parada, recibiendo las corrientes de aire frio mientras que, hacia un ángulo noté otro individuo que la estaba observando, y nos fuimos acercando en direcciones adversas hacia ella. 
Estando cerca, eleve la voz y di las buenas noches.
Él me miro fríamente. No sé como lo supe, pero sentí que este no era humano como aquella dama. Pero esa señorita desprendía un olor agradable, me dio ganas de comerla. Pero era capaz de no demostrarlo cómo aquél.

Su casi victimario era un vampiro, y ella era su presa, las ansias de beber de su sangre lo noté, vislumbraron en sus ojos carmesí en un corto tiempo.

Por mi intromisión y hacerme sentir en ese espacio tiempo, no llegó a suceder nada. El sujeto desapareció a paso ligero mientras la mujer permaneció unos segundos más para luego dejarme solo sin antes decirme unas palabras.

-En este barco hay muchos que les gusta la noche.
Qué habría pretendido decir con ello, pero esa vez también portaba un libro.


***


Aunque su pregunta afirmación me altero un poco por dentro, mantuve la postura y no deje que saliera a la vista de ella.

-¿Vampiros? ¿En este tiempo? Lo dudo, aunque a mí también me gustan esas historias.

-Aguafiestas, me hubiera gustado que siguieras la corriente – mientras ponía una cara tristona.

-¿Qué harías si tuvieras un vampiro adelante tuyo?

-Lo mataría

-Eh… Cómo

-Bromeo ton…to- mientras reía.

-Pésima broma, eso me recordó algo…

-¿Qué?

-Antes dime, ¿Qué es lo que harías?

-Nada,... en realidad nada

La escuche y no sentía que sus palabras fueran falsas, eso es lo que ella realmente piensa.

-Me emociona solo leer historias vampíricas, y? … - mientras ponía sus ojos sobre los míos.

-¿Con “y” te refieres a lo qué recordé?

-Sí- afirmo

Había recordado que el primer día que llegue a esta universidad, mientras todos estábamos reunidos en el campus para la ceremonia de la bienvenida, ese día murió alguien.

-Recordé al estudiante que fue encontrado muerto. Nadie s...

-Nadie sabe quién lo mato

-Exacto

-¿No te da un poco de miedo?, puede que hayan más muertes

Sonó el timbre, eso indicaba cambio de curso e ingreso para algunos, y al parecer ella era una que le seguía clases enseguida.

-¿Clases?

-Sí

-No esperaba encontrar a alguien acá, quizás nos volvamos encontrar.

-Este es un buen lugar

-Por eso, ¿Cuál es tu nombre?, ya que tu sabes el mío…

-Laila Tadra.

Parte 2 - La segunda muerte y las siguientes.

1 comentario:

  1. Buena, Jean Pierre, aunque historias de vampiros no son de mi agrado, debo admitir que hay mucha pasta de buen escritor tras este relato. A seguir adelante y no te vayas a perder en los laberintos propios de esta existencia que sofoca y aniquila.

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Gracias por su comentario.