Aunque nos prometimos hasta que la muerte nos separe, me es imposible cumplirla hasta ahora, no puedo y no sé si podré...
Quiero recordar a través de los siguientes párrafos el día que nos sometimos a nuestra gran promesa y otras cosas más sobre lo nuestro.
El mundo no se acaba por amor, pero mi mundo te lo llevaste el día que cerraste aquellas deslumbrantes esmeraldas .
Era una de esas tantas peras en tiempo de escuela, que no entraba para irme a jugar a un ciber o game boy (Pokemon) en el parque de la exposición; fue en ese lugar que perdí mi mochila y no quise volver a casa avergonzado por no haber entrado a clases, lo cual al pasar muchas horas, me trague la vergüenza y decidí regresar donde todos me recibieron con abrazos y lagrimas, ese mismo vedado ; claro que si se le puede llamar así, conocí a Marie.
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